sábado, 27 de junio de 2015

Caer para levantar la vista

Retoma el vuelo, se eleva, se pierde ante la vista. Cae. Despierta temores e inquietudes. Cae. Se precipita, rompe lo invisible. Se abalanza hacia al vacío desconocido y perturbador. Se acaricia con el vértigo, se mata con el tiempo, se suicida ante tanta posibilidad. Sabe el final, conoce lo que acabará; se engaña con puntos suspensivos. El olor a desperdicio le recuerda que es ser. El ser le recuerda que hay otros. Culpa. Desahogo, y se ahoga más. La razón se reciente. Le recuerda su falta. Inútil. No hubo razón, no hubo ser, no hubieron otros. No hubo ni siquiera él. Lo empuja ¿qué? Locura, grandeza, inmunidad, impunidad, prepotencia, egocentrismo, falsedad. Es una joya. Es oro. Es mercancía. Es cantidad. Es algo. No es ser. Es cosificación. Él es lo que hace de él. Automutilación y prácticas bárbaras. Rompe en el silencio su callado hablar; habla. Articula consistencia. Existe al existir realidad. Realidad permitida en fugaces instantes. 

domingo, 22 de febrero de 2015

Este blog empieza a manos de alguien como yo, como nosotros

Cerca ya de la madrugada absoluta me he decidido a escribir, algo que tenía en mente hace mucho tiempo, muchísimo tiempo... años. Ahora que me he decido a soltar palabras en este teclado para , después, dejarlas enmarcadas ya no en un papel sino en una pantalla, es como una expulsión del peso de muchas emociones contenidas en el recipiente que soy, que somos. Escribir es lo mejor que existe para transformar nuestras emociones abstractas, sin tacto, no físicas en algo tangente, en algo concreto que podemos darle lugar en nuestra realidad, que no es que sea muy física que digamos... 

Este blog que quiero llevar a cabo es para poder expresar mediante la palabra lo que choca en las paredes de mi sótano, indagar en él y sacar los trastos que apenas hacen bien al alma. Con esto quiero ayudar, quiero contar una historia, no mía ni de alguien en particular, sino de todos nosotros; somos el resultado de la sociedad y, por tanto, lo que me ocurra a mí está directamente relacionado con cualquier otra persona de estos tiempos.

No escribo muy bien pero como se dice "con la práctica todo se consigue" y yo confío fielmente en ello. Tengo amigos con gran talento en esto de la palabra, sale poesía de sus bocas y escriben muy bien, y yo me nutro mucho de ellos pero sin la práctica uno a poco puede llegar. He empezado en este blog con el tema de la palabra porque ésta es relevante, desde mi punto de vista, en todos los ámbitos de la vida, del más minúsculo e insignificante al más trascendental, y además, sobre todo, porque estudio el grado de filología hispánica, estudio las palabras y la literatura.

Lo mejor de escribir en blogs es que no estoy obligado a seguir ninguna estructura textual, no estoy limitado a seguir ningún tema, no estoy ceñido a nada; soy libre, disfruto del libre albedrío, por lo menos en este teclado polvoriento bajo esta lámpara de Ikea y una montañita de libros que me acompaña en el escritorio. Son testigos de mi abandono, de mi entrega a lo desconocido y al desconcierto; la entrega a la inseguridad, es decir, a la vida real.

Por cierto, he de nombrar a mi amiga Inés para entregarle mi gratitud, pues gracias a ella, a su viaje por la India y a su blog de viajes me decidí a escribir y a soltar las locuras que surcan mi mente, algunas náufragas que tengo que ir rescatando poco a poco. Gracias Inés, eres un descubrimiento en presente continuo al igual que todos a los que conocimos en el Camino.


Sebastián.